Hola
chicos, bienvenidos a un blog más, me llamo Andrea y hoy me toca a mí contaros
mi sensación al estar una hora con cascos con ruido simulando una hipoacusia.
En primer lugar, vimos que al estar ante esta
situación estaba muy callada y apenas hablaba, ya que estaba concentrada en
poder entender lo que mis compañeros decían, cuando empezó la clase estaba como
aislada y solo copiaba las diapositivas ya que no lograba hacer las dos cosas a
la vez, tanto intentar escuchar a la profesora, como copiar las diapositivas a
tiempo, así que decidí copiar las diapositivas para tener el temario.
Gracias a mi compañera Jessica, cuando estaban
hablando de algún tema importante o relevante me lo explicaba.
Si es verdad que al estar aislada estaba
pensando en mis cosas, y a medida que pasaba la clase apenas recordaba que
tenía los cascos puestos.
También comprobamos que las voces más graves
como la de mi compañero Martín las escuchaba peor que a mi compañera Jessica.
Una hora es soportable estar con los cascos y el
ruido puesto y me gustó poder sentir lo que pueden llegar aproximadamente a
percibir los hipoacúsicos, pero pensar vivir así durante mi vida me crea
agobio, ya que cuando finalizó la prueba y me quité los cascos fue un alivio
poder escuchar y hacer las cosas enterándome de lo que pasaba alrededor.
Es una experiencia que recomendaría a los demás
que hicieran ya que ponerse en el lugar del otro nos ayuda a entender la
situación que pueden estar viviendo y poder llegar a entender lo que buscan y
necesitan, desde nuestro punto de vista de audiólogos.
Estudiante 2º curso Audiología protésica I.E.S.
Moratalaz
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